Una semana de alto voltaje político, leyes clave y reconfiguración de bloques
La política rionegrina atravesó una semana intensa, marcada por sesiones legislativas de peso, tensiones internas en casi todos los espacios y movimientos que empiezan a ordenar (aunque todavía de manera incipiente) el escenario rumbo a 2027. En el centro de la escena estuvieron la aprobación de proyectos sensibles y una fuerte reconfiguración del mapa opositor.
Uno de los ejes más relevantes fue la aprobación de la desregulación de farmacias, una iniciativa que generó debate tanto dentro como fuera de la Legislatura.
El proyecto apunta a flexibilizar el funcionamiento del sector, lo que fue celebrado por algunos actores económicos, pero al mismo tiempo despertó críticas por el posible impacto en farmacias tradicionales y en el acceso equitativo a medicamentos.
En paralelo, también avanzó el acuerdo vinculado a Souther Energy, una iniciativa energética que se inscribe dentro de la estrategia provincial de ampliar inversiones en el sector.
Este punto fue leído por el oficialismo como un paso clave para fortalecer el perfil productivo de Río Negro, aunque la oposición mostró matices y cuestionamientos sobre las condiciones del acuerdo.
Pero más allá de las leyes, la semana estuvo atravesada por una fuerte inestabilidad política en la oposición. El PRO de Río Negro fue uno de los principales focos de conflicto, luego de semanas en las que se perfilaba una interna con dos listas para renovar autoridades partidarias. Sin embargo, un llamado de Mauricio Macri terminó por desactivar la disputa.
Esa intervención del ex presidente ordenó el tablero interno y allanó el camino para que Juan Martín continúe al frente del partido por dos años más. El legislador, alineado directamente con Mauricio Macri, consolidó su liderazgo, aunque el costo político podría ser alto en términos de cohesión interna.
La principal consecuencia de ese cierre fue el posible alejamiento de la legisladora Martina Lacour, quien había encabezado la lista opositora dentro del PRO.
Todo indica que su salida del bloque es inminente, lo que profundizaría la fragmentación del espacio en la Legislatura y dejaría a Juan Martín con un armado cada vez más reducido.
En ese contexto, el PRO rionegrino aparece debilitado y con riesgo de quedar aislado políticamente, en un momento donde la construcción de volumen legislativo es clave. La falta de consenso interno y las decisiones verticales parecen haber acelerado un proceso de desgaste que ya venía gestándose.
Del lado libertario, en tanto, la semana trajo definiciones importantes. Luego de idas y vueltas judiciales, finalmente se aprobó el bloque unipersonal de La Libertad Avanza, encabezado por el legislador César Domínguez. Se trata de un paso clave para la consolidación institucional del espacio en la provincia.
Sin embargo, no ocurrió lo mismo con Cambia Río Negro, el armado que responde al diputado nacional Aníbal Tortoriello. El bloque aún no logra su reconocimiento formal, aunque se mantiene con cuatro legisladores y expectativas de crecimiento, en un escenario político todavía fluido.
Tortoriello, que supo alinearse con el universo libertario, hoy mantiene una posición ambigua que abre interrogantes sobre su futuro político. En ese marco, comenzaron a circular versiones sobre posibles acuerdos con el peronismo, particularmente con el espacio que lidera María Emilia Soria en General Roca.
La posibilidad de una alianza entre CREO Río Negro y el sorismo empieza a tomar forma como hipótesis, en un contexto donde las identidades partidarias tradicionales se diluyen y las estrategias electorales comienzan a reconfigurarse con mayor pragmatismo.
Mientras tanto, el oficialismo también muestra señales de tensión interna. Si bien Alberto Weretilneck sigue siendo el principal ordenador político, no pasan desapercibidos los cortocircuitos con el vicegobernador, Pedro Pesatti,que evidencian una relación desgastada dentro del poder provincial.
De cara a 2027, el oficialismo baraja dos opciones claras: la continuidad de Weretilneck o la proyección de su delfín político, Rodrigo Buteler, actual intendente de Cipolletti y presidente de Juntos Somos Río Negro. La definición, aunque lejana, ya empieza a generar movimientos internos.
Así, la semana dejó en claro que Río Negro atraviesa un momento de transición política, donde las alianzas son frágiles, los liderazgos se reconfiguran y el camino hacia la próxima elección a gobernador comienza a delinearse, todavía con más preguntas que certezas.







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