Perfiles Urbanos
Nacida para narrar

Liliana Fedeli: una historia local hecha voz en Cipolletti

Querida por quienes fueron sus alumnos y por quienes la vieron defender el pasado y las instituciones de la ciudad, siguió apostando a compartir su pasión, esta vez desde la radio.
El recuerdo de una de tantas entrevistas, ante los micrófonos de LU19.
Liliana Fedeli, vocación por la historia y la enseñanza

Liliana Fedeli es docente y nació en Cipolletti, que hace tantos años brega por difundir y profundizar en el propio pasado, el de su ciudad. Recibida en la Universidad Nacional del Comahue, que compartió la riqueza de sus conocimientos en diferentes medios radiales.

Allí, en el intercambio con los oyentes, es donde los recuerdos personales y la tradición oral toman la fuerza que quizás en otro ámbito no pasarían de ser una anécdota de siesta de domingo. Pero para un oído especializado, nada de esto se pierde, porque con el chequeo y el contexto correspondiente, los aportes se vuelven archivo valioso, quizás el eslabón perdido para saber algo más, sobre cómo fue una época.

Ya jubilada, Liliana ostenta el título de Doctora en Historia y una vocación por escribir, gustos que combinó en el aula, en trabajos, talleres y propuestas, como la de “Gitanos, una mirada que muchos no ven”, que publicó con la editorial de la UNCo.

Desde esa trayectoria si se quiere “escrita”, esta integrante de la asociación sin fines de lucro “Custodios del Patrimonio Histórico Cultural de Cipolletti” (CUPACIP), también es fuente de consulta “al aire”, cuando del pasado local se trata. Por eso el proyecto “Ecos de la Historia” llegó para consolidar algo que ella ya venía compartiendo en radio y televisión.

Así, las vivencias, canciones, refranes, mitos de origen, historias dinásticas o de familia de gente común y corriente le sirven para seguir trabajando y a la vez, elaborar los temas que trató cada semana ante el micrófono. Para este 2024 ya estaba previsto un nuevo ciclo, le anticiparon, a partir del mes de marzo.

La casa Peuser, el Cipoletazo, el Colegio Manuel Belgrano, la Biblioteca Popular Rivadavia y las asociaciones como "Círculo Italiano”, la Sociedad Española, también la israelita o la chilena, se convierten allí en hitos o emblemas de la ciudad que tienen y tuvieron un equipo de vecinos detrás, rostros, nombres y no sólo fechas para memorizar.

“El recuerdo personal se basa en las experiencias propias del informante, que no suelen pasar de generación en generación excepto en formas muy abreviadas, como, por ejemplo, en el caso de las anécdotas privadas de una familia. Por eso los recuerdos personales directos constituyen la mayor parte de la evidencia rescatada por el movimiento de la historia oral”, explicó Fedeli.

Si bien últimamente existe toda una línea de contenidos que despiertan la nostalgia por una década, para millennials, centennials y todas sus variantes, nuestra profesora apunta a algo más profundo, con una mirada que empezó a fortalecerse hace tiempo: “El uso histórico de las fuentes orales se inició en el ámbito anglosajón durante la segunda mitad del siglo XX y lo hizo como una técnica al servicio de la historia social”, contó.

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