Política
Besos Brujos

Alberto Weretilneck adelantó las elecciones luego de reunirse con Macri

Casualmente, Alberto Weretilneck comunicó el adelantamiento de los comicios, un día después de la visita de Mauricio Macri. (Dibujo: NOVA)

El viernes por la noche se conoció la novedad que hizo estallar la tensa calma en que se encontraba la política rionegrina. Casi de la nada, el “Brujo” hizo un pase de magia y adelantó las elecciones para gobernador provincial para el día 7 de abril, lo cual significa un disparo bajo la línea de flotación para el intento de conformar un frente de unidad al cristinismo y diversas vertientes del PJ, detrás de una única candidatura.

Inmediatamente salieron a trinar el intendente de General Roca, Martín Soria –hijo Carlos Soria, aquél gobernador malogrado el 1 de enero de 2012-, el ARI, el ARI residual denominado RIO, el PRO y la Coalición Cívica de Elisa Carrió.  Pero luego comenzaron a atar cabos y los invadió rápidamente el pesimismo de haber sido burlados una vez más, con la comida servida y la mesa puesta, siendo ellos el pavo de la boda. Nada que pueda sorprenderlos. Desde hace años que el Brujo viene operándolos a voluntad, dejando al resto de las fuerzas políticas fragmentadas y descalificadas frente a la sociedad rionegrina.

Remontándonos el tiempo, los últimos dirigentes radicales de dimensión significativa fueron Osvaldo Álvarez Guerrero –fallecido en 2008- y Horacio Massaccesi, cuya estrella comenzó a declinar a partir de mediados de los años 90. Después, la nada. Por el lado del peronismo, en contrapartida, había surgido una figura prominente, según muchos observadores destinada a jugar un papel preponderante en la política nacional: el Intendente de Gral. Roca –y antes Diputado Nacional, titular de la SIDE y Secretario de Seguridad de la Nación Carlos Soria. Según el dirigente peronista Jorge González “los Barilochenses que pasaban durante su primer mandato por la localidad no cejaban de manifestar admiración y asombro por la transformación y cambio que se hacía manifiesto en la ciudad”. Soria gobernó Gral. Roca durante dos períodos y, ante el fracaso de Miguel Pichetto en instalar su propia candidatura a la Gobernación, Soria terminó encabezando la fórmula vencedora en las elecciones de 2011, acompañado por un personaje un tanto oscuro, que se había iniciado en el PI e integrado el Frente Grande, y que oficiaba como intendente de Cipolletti: Alberto Weretilneck.

A poco de asumir, el 1 de enero de 2012, sus aventuras extramatrimoniales le costaron la muerte a manos de su esposa, en plena celebración. Y así sucedió lo impensado: un dirigente que no provenía ni del peronismo ni del radicalismo –las fuerzas tradicionales de la provincia- accedió a la Gobernación. El conjunto de las fuerzas políticas provinciales exigió la convocatoria de una nueva elección, pero Weretilneck sacó a relucir su audacia y su capacidad de negociación, y rápidamente diseñaron con Pichetto una estrategia institucional, perfectamente, legal, que le permitió continuar al frente de la provincia hasta el fin del mandato de la fórmula.

Pero su habilidad no concluyó allí. Hábil en el manejo de la cosa pública, intrigante y exitoso en el tramado de alianzas políticas y económicas, Weretilneck consiguió su reelección en las elecciones de 2015. Y ya el año pasado comenzó a pergeñar una estrategia política que le permitiera conseguir algo que, prima facie, le estaría vedado institucionalmente: la re-reelección.

Viejo conocedor de la política rionegrina, tiene muy en claro que, si bien es indispensable contar con apoyos internos, éstos se consiguen mucho más fácilmente cuando cuentan con la bendición de la primera magistratura nacional. Por eso, en las elecciones legislativas de 2017, ensayó una movida que muchos calificaron de suicida y, en acuerdo con el Poder Ejecutivo Nacional anunció que su fuerza política Juntos Somos Río Negro no participaría de la contienda electoral, en un tácito guiño a la lista de Cambiemos en la provincia. Y si bien el FPV terminó imponiéndose, la alianza que gobierna la Argentina alcanzó el 31,97 por ciento de los votos.

Con este antecedente, el macrismo nacional evaluaba muy negativamente sus posibilidades para las elecciones de este 2019. Y a falta de un candidato de peso, la conducción nacional de Cambiemos decidió desestimar a sus fuerzas provinciales para llegar a un acuerdo con el gobernador Weretilneck, aun cuando eso significara pasar por encima de las disposiciones de la Ley Electoral provincial, así como una negación del compromiso asumido por Mauricio Macri de no apoyar las re-reelecciones. Pero la estrategia diseñada por Jaime Durán Barba y Marquitos Peña Braun es muy clara: debe llegarse a la elección presidencial 2019 con la mayor cantidad de derrotas provinciales posibles de Unidad Ciudadana. Por eso el adelanto de las elecciones que ya implementó la mayoría de las provincias. 

Para quienes no creen en las casualidades, el anuncio del adelanto de las elecciones de gobernador se realizó sólo un día después de la visita del presidente Mauricio Macri a la provincia de Río Negro para participar de un acto oficial con Weretilneck, único momento en que el primer magistrado interrumpió sus extensas vacaciones en Villa La Angostura. Llamativamente, los comunicados oficiales aseveraron que “no se habló de política” durante el encuentro.

El decreto de Weretilneck dispone que las elecciones de gobernador se celebrarán el 7 de abril y deja en manos de los municipios la fijación de la fecha de sus comicios, que deberán estar adosados a esta elección, o a la nacional. Esto dejaría un plazo de un mes para el cierre de listas, una entelequia para el universo de la UC y de un PJ profundamente fraccionado por los regionalismos. Y, según han dejado filtrar fuentes confiables, no habría que descartar que el actual senador peronista Miguel Pichetto fuera por la renovación de su banca por esa lista, enfrentando a la UC y el resto del peronismo, en caso de que la iniciativa de Alternativa Federal llegase a naufragar. 

Por el momento, entonces, el principal escollo que debería afrontar Alberto Weretilneck para su re-reelección sería la justicia. Pero, si le creemos al ex gobernador Massachessi -quien bajo el seudónimo que utiliza habitualmente para expresar sus puntos de vista, Marcial Biageti- aseguró en su blog que esta instancia ya estaría cocinada: “Una hora antes que venza el plazo de sesenta días previos inscribirá en el Tribunal Electoral la fórmula que presidirá, es decir el 7 de febrero. El Tribunal aceptará la inscripción y se supone que esta será impugnada por el Frente para la Victoria con sus aliados y el PRO. Este Tribunal se tomará unos cinco días hábiles para expedirse, lo hará favorablemente a la inscripción diciendo que no es su atribución considerar el fondo de la cuestión con lo que enviará el expediente al Superior Tribunal de Justicia que al cabo de un mes de análisis habilitará, en fallo no unánime, la fórmula que habilita un tercer mandato de Alberto Weretilneck. Esto ocurrirá sobre fines de marzo, a diez días de la elección. Se podrá apelar a la Corte Suprema, que ya tiene decidido no erigirse en Tribunal Electoral de los conflictos provinciales. Fin de la Operación Pucará, que este blog MB adelantó por septiembre del año que pasó”.

No es nuestra costumbre creer en Brujos. Pero que los hay, los hay….

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